viernes, 25 de marzo de 2016

Texto 14

El Acto de Leer

Texto 14

 

A esta frase: Inicialmente me parece interesante reafirmar que siempre vi la alfabetización de adultos como un acto político y un acto de conocimiento, y por eso mismo como un acto creador. (Freire)

A lo anterior quisiera indicar la alfabetización de adultos como un acto creador y como a partir de las circunstancias de analfabeta se logra reflexionar y analizar el mundo en el que se vive, se hace énfasis en el soñar en creer, es importante decir que como educadores  no pretender que mi verdad es lo único cierto, es de recalcar como vamos dejando a tras la memorización mecánica de la que hablaba freire.

Este autor siempre  nos invitó a criticar, refutar y así podemos tener un acto de reconocer que tenemos una forma diferente de leer el mundo, un acto creador por medio de la lectura se puedan abrir al mundo con la posibilidad de soñar, buscando  siempre la libertad de vivir, teniendo en cuenta las emociones, los olores, los gustos que se van descubriendo en esta trasformación, entra en juego la motivación, la confianza que el alfabetizador aporte. 

La alfabetización es mucho más que leer y escribir. Es la habilidad de leer el mundo. Es la habilidad de continuar aprendiendo y es la llave de la puerta del conocimiento" Paulo Freire

El hecho de definir la alfabetización en el sentido freiriano como una lectura crítica del mundo y de la palabra, equivale a sentar las bases teóricas para analizar más plenamente la forma en que se producen el conocimiento y las subjetividades, dentro de relaciones de interacción en las cuales los maestros tratan de hacerse presentes como autores activos de sus propios mundos. Simon, Empowerment, p. 372.

Alejandra Castaño Bùritica

 

 

 

domingo, 6 de marzo de 2016

Durante el trascurso de la película se hacen evidentes muchas claves en donde se puede encontrar los primeros intereses  que muestra    Hanna  por la lectura.

  • ·         La primera acción se encuentra cuando Hanna le pide a Michael que le lea la obra de  Emilia Galotti, la iniciación en la lectura y  la escritura de todos aquellos que hemos pasado por este proceso, inicia así, pues desde que estábamos en el vientre de nuestra madre o al iniciar en el kínder, escuchamos relatos de cuentos e historias.
  • ·         La segunda acción, es demostrada cuando Hanna expresa por medio del llanto su conexión e interpretación de la historia que Michael está leyendo
  • ·         Varias escenas nos muestran la atención placentera que muestra Hanna al escuchar leer a Michael
  • ·         Una vez en la cárcel, llega  a sus manos los cassettes con las historias grabadas por Michael
  • ·         Empieza a copiar las palabras guiándose por el sonido que hacen estas
  • ·         Empieza a unir frases y  a entender su coherencia
  • ·         Finalmente logra redactar notas para Michael 

Sandra Paola Becerra 

viernes, 26 de febrero de 2016


El problema con las pedagogías progresistas actuales, es el de la distribución desigual de ese “recurso vital” que es el conocimiento.

Jorge Larrosa, 1996.

 

Lo que Jorge Larrosa nos propone principalmente en el texto “La experiencia de la lectura”, es pensar en la lectura como formación y en la formación como lectura.

 

Con respecto a los problemas de la educación actual, que van desde un deficiente sistema de educación, hasta las grandes brechas de desigualdad y privilegios entre algunos individuos, el autor nos invita a considerar la lectura como formación, en el sentido de verla como una actividad que depende en su mayor parte del lector, y que para que esto se pueda lograr es necesario que como sociedad logremos des-familiarizar las evidencias de la pedagogía dominante, aquella que está actualmente en una crisis humanística, en donde la educación tecno-científica ha impuesto la abolición de la biblioteca como aquel espacio único e irreemplazable de la formación y la educación. No obstante, pienso que el punto clave seria resaltar la importancia de la lectura en el proceso formativo.

 

Frente a uno de los principales planteamientos de Larrosa, considero que toca un punto bastante importante: el de la tecnología, y el de cómo esta está cambiando la forma en la que aprendemos y nos enseñan; no estoy en contra de este tipo de “ayudas y avances”, sin embargo comparto que el espacio de la lectura y escritura a través de textos, y así mismo bibliotecas, es algo irreemplazable y que deberíamos repensar la forma en la que la educación humanística está siendo reemplazada.

 

Por otra parte, Larrosa plantea que para poder “acabar” y avanzar en esta problemática educacional debemos hacer que “todos tengan acceso al conocimiento entendido como una cosa que hay que repartir de forma igualitaria, que no haya apropiación restringida, y que no sean solo unos pocos los que se apropien de él para su exclusivo beneficio” (Larrosa, 1996). Pero para que lo que el autor propone, pueda ser logrado, esta actitud de cambio debe empezar desde nuestras raíces, no podemos pretender que sean solo unos pocos quienes tengan la iniciativa y las ganas de transformar la lectura como formación y la formación como lectura, no basta que quienes quieran esto sean solo los perjudicados, esto haciendo referencia a aquellos quienes el autor considera deben estar en igualdad de condiciones frente a la educación; considero que debemos ser también todos aquellos que jugamos así sea un pequeño papel en la educación y su entorno; empezando por el cambio en el papel de los profesores, quienes en vez de enseñar lo que ya saben, deben transmitir su escucha, su apertura y su inquietud a los estudiantes.

 

Así pues, considero que el tipo de educación que Jorge Larrosa nos propone no es del todo alejado de la realidad, necesitamos replantearnos la forma y rumbo que está tomando nuestro actual sistema educativo. Si, puede llegar a ser difícil alcanzarlo e implementarlo por el tipo de sociedad y pedagogía dominante actual en la que nos encontramos; pero, si logramos ver la lectura como algo que tiene que ver con aquello que nos hace ser lo que somos, esta propuesta puede llegar a convertirse en una realidad.

 

Daniela Garzón Gutiérrez


lunes, 22 de febrero de 2016

Texto 6 Ale Castaño



"La función del profesor es MANTENER VIVO 

un espacio en el que cada uno pueda 

encontrar su propia inquietud" Jorge 

Larrosa. (Aporte de Diana Álvarez) 


Pensar la lectura como formación, implica

 pensarla como un actividad que tiene que

 ver con la subjetividad del lector: no solo 

con lo que el lector sabe sino con lo que 

es.” Jorge Larrosa (Aporte de Alejandra 

Castaño)

martes, 16 de febrero de 2016

Larrosa  siempre hace referencia a la importancia que tiene el alumno en nuestra formación como maestros, para él quien nos hace como docentes son las experiencias vividas con nuestros estudiantes, también hace alusión a la importancia que tiene escuchar , ya que para él el que escucha está dispuesto a oír y recibir lo que no sabe;  Larrosa expresa una frase en una de sus conferencias que dice "la docencia es un lugar de experiencia si solo sí, la docencia es un lugar de vida" de acuerdo con lo anterior me identifico con el cuento El niño; este hace muestra  a dos tipos de maestros, aquellos que no dan la oportunidad a los estudiantes de expresar sus ideas, que no están dispuestos a aprender del alumno, simplemente se limita a dar una orden, y está el docente que permite que el estudiante se exprese; yo cuento con la fortuna de trabajar como docente de preescolar y este trabajo me permite aprender cada día más de los niños, porque son estos como dice Larrosa los que le dan vida a mi profesión. Es importante que como docentes estemos siempre dispuestos a aprender y dejar expresar ideas por parte de nuestros estudiantes.

UN NIÑO.

Érase una vez un niño que acudía por primera vez a la escuela. El niño era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.

Una mañana, estando el pequeño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.

Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.

Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.

Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.

Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo? Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde."

Helen Buckley

Sandra Paola Becerra