lunes, 15 de febrero de 2016

Huellas formación lectora Ale Castaño






Huellas Imborrables
Alejandra Castaño
Que emoción sentí al desarrollar este punto y poder retroceder a esos momentos tan irrepetibles, cuando la lectura y la escritura llego a mi vida, para mi fortuna fue en una escuela rural en el campo rodeado de naturaleza, animales y buenos amigos, aún recuerdo la voz de mi maestra Idali, una voz dulce, un tono suave, pero cuando la hacíamos enojar era un grito ensordecedor.
En ese instante tenía cuatro años de edad, aun no sabía leer pero mi profesora era nuestros ojos, ella leía por nosotros todas las tardes antes de ir a casa salíamos al patio sentados en el pasto nos leí algo, yo le preguntaba profesora a los cuantos años vamos aprender a leer para poder ayudarle, ella contestaba con su dulce voz no tengan afán todos los días ustedes están leyendo… ya saben leer.
Que confusión esa respuesta luego entendí que si el cielo estaba oscuro es porque iba a llover, ella me enseño que podíamos leer el mundo que nos rodeaba, sin embargo queríamos saber que decían esas letras que aparecían en el libro que ella nos prestaba para ver sus dibujos. Como agradecimiento dibujaba la historia que ella nos había leído para que se diera cuenta que si había entendido su lectura.
Recuerdo las combinaciones cuando inicie a juntar las vocales y consonante,  mi mamá me conto que en cada salida veía un letrero quería saber que decía.
Sin embargo esa emoción no duro mucho las otras profesora con la que continúe mis otros años, no eran tan emocionantes no volví a escuchar historias fascinantes solo repetíamos conocimientos aprendí de memoria muchas cosas, y me aleje de la lectura por completo.
Sin embargo hace poco tiempo inicie de nuevo la lectura por voluntad propia, y puedo decir que eso me lleva a mundos desconocidos, viajo, conozco mucha gente, culturas, esto no me hace una mejor persona pero si me hace comprender que soy afortunada del poder regalarme ese tiempo de lectura y que es solo mío.


viernes, 12 de febrero de 2016

HÁBITOS QUE DEFINIERON MI LECTURA Y ESCRITURA

HÁBITOS QUE DEFINIERON MI LECTURA Y ESCRITURA

 

Antes de empezar mi intervención en el blog acerca de escribir una “carta de cuaderno” quiero manifestarles la alegría que me dio al saber que mi punto para esta participación seria precisamente esta… realizar una carta de cuaderno como lo implementó este ingenioso maestro Kanamori en sus clases, pues nunca había tenido la oportunidad de relatar estos sentimientos a alguien más.

Viajando por medio de recuerdos me devuelvo a mis vivencias en el colegio, estoy hablando de hace aproximadamente 20 años, en los salones de un colegio inmenso, salones con las vocales pegadas en el tablero y el abecedario en todas sus paredes, murales pintados por nosotros mismos…infantes de 4 y 5 años de edad… ruidos, canciones, películas, cuadernos y una PARTICULAR MAESTRA, maestra que de verdad, llena de un carisma y generosidad impresionante, que tan solo en su rostro se veía, me enseñó mis primeros trazos. A lo largo de mi formación académica, tuve la fortuna de encontrarme con solo mujeres, profesoras de español y literatura, mujeres serias pero a su vez entregadas en el interés de enseñar a amar el arte de leer y sobre todo el de escribir a nosotros sus alumnos, a mí.

Parecido al video, en mi colegio llevábamos un diario que solo la profesora leía, me acuerdo que lo decoraba como yo quería, con los colores de esfero que más me gustaban, podía escribir de mis amores imposibles, de mis peleas familiares, de mis miedos y nunca recibí una objeción de aquellos sentimientos que dejaba plasmados en ese cuaderno por parte de mi profesora, por el contrario, encontré en ella una amiga más, indirectamente y a través de un diario que solo ella y yo leíamos… Luego en la secundaria se destinaban las dos primeras horas de clase para la lectura de lo que fuera, leí entonces novelas cortas, el manual de convivencia del colegio y hasta la constitución política  de 1991, cuando no tenía nada más que leer. Con todos estos hábitos adquiridos durante mi formación académica me deje encantar de la lectura y escritura tanto así, que los sábados y domingos me levantaba muy temprano a leer cualquier libro que estuviera en mi casa, tanto así que aun en mis momentos más tristes escribo para luego leerme a mí misma.

En fin, por todas aquellas vivencias considero que fui afortunada y por lo tanto quiero transmitir ese salpicón de sentimientos con el que me encuentro cada vez que escribo lo que quiero y dejo mi imaginación volar y cada vez que leo novelas y supongo una y mil veces más, ser yo la única protagonista, a los que vienes en generaciones detrás de mí.

 

Sandra Milena Ávila R.

 


martes, 9 de febrero de 2016

Texto de autor 1_DianaÁlvarez



¿Pensamos en los demás?
Por: Diana Álvarez Romero

La experiencia del maestro Toshiro Kanamori observada en el documental "Pensando en los demás" refleja la cotidianidad de un grupo de alumnos de básica primaria. Los procesos de lectura y escritura observados trascienden él aula y logran afectar de manera significativa la vida cada estudiante. 
El siguiente cuestionamiento fue hecho por un profesor entorno a dicho trabajo: "este documental muestra a un maestro en una situación distinta a la que nosotros los maestros en Colombia nos enfrentamos , pues es una situación ideal, en nuestras aulas tenemos muchos estudiantes, en una situaciones vulnerables, que es imposible lograr hacer este tipo de acciones y menos en cuanto se refiere a la formación con la lectura y la escritura. esto es imposible en nuestras aulas"

Esta afirmación permite observar a un maestro enfocado en establecer comparaciones un poco ligeras entorno a asuntos operativos y de infraestructura en la escuela. Sin embargo, nos permite preguntarnos ¿es esta la opinión generalizada de los maestros hoy activos en las aulas del país? 

Claramente como colombianos sabemos que se afrontan grandes dificultades a nivel educativo en diferentes frentes, pero ¿cuál debería ser el insumo para el maestro de básica primaria? ¿Tan sencillo es encontrar tantos "peros" para evadir la urgencia de construir procesos significativos capaces de afectar la vida de nuestros niños?. 

Jorge Larrosa afirma que "La función del profesor es MANTENER VIVO un espacio en el que cada uno pueda encontrar su propia inquietud"(1998). Claro, se requiere entonces de un maestro: capaz de transformar sus propias concepciones, capaz de reaprender con sus estudiantes, capaz de trascender la escuela; atendiendo a las emociones y situaciones que afrontan sus alumnos. Un maestro convencido de la importancia de la lectura y la escritura para la vida; no sólo para la escuela, "la lectura y la escritura de la experiencia" como enuncia Larrosa.