¿Pensamos en los demás?
Por: Diana Álvarez Romero
La experiencia del maestro Toshiro Kanamori observada en el documental "Pensando en los demás" refleja la cotidianidad de un grupo de alumnos de básica primaria. Los procesos de lectura y escritura observados trascienden él aula y logran afectar de manera significativa la vida cada estudiante.
El siguiente cuestionamiento fue hecho por un profesor entorno a dicho trabajo: "este documental muestra a un maestro en una situación distinta a la que nosotros los maestros en Colombia nos enfrentamos , pues es una situación ideal, en nuestras aulas tenemos muchos estudiantes, en una situaciones vulnerables, que es imposible lograr hacer este tipo de acciones y menos en cuanto se refiere a la formación con la lectura y la escritura. esto es imposible en nuestras aulas"
Esta afirmación permite observar a un maestro enfocado en establecer comparaciones un poco ligeras entorno a asuntos operativos y de infraestructura en la escuela. Sin embargo, nos permite preguntarnos ¿es esta la opinión generalizada de los maestros hoy activos en las aulas del país?
Claramente como colombianos sabemos que se afrontan grandes dificultades a nivel educativo en diferentes frentes, pero ¿cuál debería ser el insumo para el maestro de básica primaria? ¿Tan sencillo es encontrar tantos "peros" para evadir la urgencia de construir procesos significativos capaces de afectar la vida de nuestros niños?.
Jorge Larrosa afirma que "La función del profesor es MANTENER VIVO un espacio en el que cada uno pueda encontrar su propia inquietud"(1998). Claro, se requiere entonces de un maestro: capaz de transformar sus propias concepciones, capaz de reaprender con sus estudiantes, capaz de trascender la escuela; atendiendo a las emociones y situaciones que afrontan sus alumnos. Un maestro convencido de la importancia de la lectura y la escritura para la vida; no sólo para la escuela, "la lectura y la escritura de la experiencia" como enuncia Larrosa.
Leernos y Escribirnos
ResponderEliminarAlejandra Castaño B.
Comparto indiscutiblemente el planteamiento de mi compañera, y quisiera decir que el documental me devolvió a mi infancia… y ahora llega a mí la pregunta del porque nuestros profesores dejaron acabar las actividades al aire libre.
De acuerdo al cuestionamiento que hace el maestro sobre el documental quisiera decir que está alejado de realidad. Soy consciente que los PEI y/o los currículos diseñados en las instituciones nos dan unos estándares en la educación de cómo debemos impartir nuestras clases, pero es en ese instante donde debemos tener la autonomía y sentirnos en libertad de hacer de nuestra clase la mejor sin importar el grado de vulnerabilidad o las condiciones en las que se encuentren los estudiantes, imponer nuestra metodología. Debemos darle importancia al ser y que más que compartir en grupo las experiencias, escribirlas, leerlas y de esta manera ponernos en el lugar del otro, de este mismo modo somos escuchados y aprendemos a escuchar, es por esto que resalto a Jorge Larrosa donde nos dice “pensar la lectura como formación, implica pensarla como un actividad que tiene que ver con la subjetividad del lector: no solo con lo que el lector sabe sino con lo que es.”
Me llaman la atención dos afirmaciones: la primera respectu a la cita de Jorge Larrosa, en cuanto apuntas a la cuestión central la formación de quienes somos. Jorge Larrosa no comprende que leamos una cantidad de texto por ejemplo frente a la barbarie de la guerra o de violencia y continuemos siendo violentos y siendo participes de la guerra. La idea para Jorge Larrosa es que lo que leo afecte lo que soy.... ¿estamos dispuestos a ello? ¿Nos arriesgamos? La otra afirmación "debemos impartir nuestras clases, pero es en ese instante donde debemos tener la autonomía y sentirnos en libertad de hacer de nuestra clase la mejor sin importar el grado de vulnerabilidad o las condiciones en las que se encuentren los estudiantes" me suena peligrosa en tanto puede interpretarse como que no estamos leyendo el contexto y claro el profesor Toshiro Kanamory, leia a sus estudiantes, estaba muy metido en su realidad, entendia sus problemas..., entonces, no podría desde allí que argumentar.
EliminarCompañera Diana, comparto tu opinión, la docencia no tiene limites ni parámetros definidos, hay grandes falencias en el sistema educativo de nuestro país, pero considero que aumenta dicho problema el encontrar actitudes conformistas en la ejecución de métodos de enseñanza y aprendizaje por parte de los maestros. Nada es imposible.
ResponderEliminarSandra, ¿por que dices que la docencia no tiene límites ni parámetros definidos?. Yo no entendi esto del texto de Diana, más bien ella estaba planteando esa problematización a los maestros, y claro como lo dices al final de tu intervención, dejar de ser conformistas... o más no salir del confort... y claro que todo es posible...
EliminarTodos los aportes de cada una de mis compañeras son bastante significativos, y me siento muy identificada en varios de los aspectos y las posturas del profesor Toshiro, pues solo cuando logramos tocar el corazón de cada uno de nuestros estudiantes y permitimos que ellos sientan y expresen no sólo su realidad sino la de cada de uno de sus compañeros y de las personas que los rodean, formamos realmente desde lo integral; la escuela debería estar diseñada para que cada uno de nuestros educandos sean simplemente felices, la riqueza espiritual y el amor por lo que hacen permitirá bajar un poco los niveles de agresividad que rondan hoy en día las aulas de nuestro país.
ResponderEliminarEn cuanto al punto de vista de nuestro autor Jorge Larrosa, la lectura mas que una formación, es la forma como cada uno de nosotros y en especial los niños, nos permitimos volar y acercarnos a diferentes mundos en un sólo instante, recreamos la mente y a su vez le permitimos aprender y reconocer diversos espacios siendo este un goce pleno para cada ser humano!!!
Me parece pertinente Diana que logras comprender que es feliz en la escuela, que ellos sientan, se expresen, tengan amor,etc. Frente a lo que señalas de Larrosa, no entiendo que quieres decir con "volar", porque Larrosa es inquisitivo cuando señala que no hay que entender la lectura como distracción, como pasatiempo... y hasta como goce.... sería importante que logres mayor argumentación desde el autor. Por favor mira lo que él piensa sobre imaginación.
EliminarDiana, la cita que ahces de Jorge Larrosa es precisa, esa sería como nuestro rol con los niños, con los jovenes, con todos aquellos que son nuestros estudiantes, que cada quien se explore, que cada quien se movilice y logré pensarse y lore desterritorializarse... para que la atención al mundo nos estremezca... eso es experiencia un estremecimiento.
ResponderEliminarSeria maravilloso poder estremecernos a diario estimada Inés. No es tan fácil, solo se necesitan ojos y manos abiertas, oídos despiertos y palabras tardías.
EliminarQuerida Diana, me llamo mucho la atención la parte de tu texto en la que te preguntas si para nuestra sociedad es tan sencillo encontrar tantos "peros" en cuestión de evadir la urgencia de construir procesos significativos de la educación, y te respondo a la pregunta SI. Pienso que nuestra sociedad sabe que el problema con nuestro país, o uno de los problemas es la educación, y que mas allá de proveerla es hacer que los niños se interesen por ella y le cojan gusto.
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